Nuestro pequeño y esponjoso amigo…
nos necesita
Desde pequeña quise tener un hermoso, pequeño y esponjoso amigo de mascota. Mis ganas crecieron más con el programa que salió en ese momento "hamtáro, el cuy". Este pequeño roedor de pelo liso solucionaba grandes problemas. Pero en la vida real, los curies no son como Ha
mtáro, el pequeño héroe de la serie de televisión, en la vida real son pequeños e indefensos animales a los que nosotros tenemos que proteger. Somos nosotros los únicos que podemos hacer algo por ellos, pues estos pequeños roedores sólo tienen su instinto para defenderse.
En el Gimnasio hace varios años tenemos estos animales pero no les hemos prestado demasiada atención; tal vez las que más están interesadas en ellos son justamente quienes aún no saben cuidarlos porque nadie les ha enseñado cómo hacerlo, las niñas más pequeñas del colegio. Pero esto puede cambiar, como algunas otras cosas en el pequeño mundo de los curies del GCI.
Con respecto a las niñas de primaria, es importante hace campañas para el cuidado y protección de los animales, deben saber la manera adecuada de cogerlos o acariciarlos, deben saber que no pueden tocar a sus crías porque estas puedes ser abandonadas por sus padres al sentir el olor humano en ellos, deben saber que no pueden sacarlos de sus jaulas. Entre las cosas importantes que todo el mundo debe saber es que estos pequeños sufren de "miedo" o "nervios". En el momento que los acariciamos ellos se empiezan a agitar y su corazón late lo más rápido posible y pueden llegar a morir.
Hace unos años en nuestro zoológico había aproximadamente 34 cuys, la razón de que hubiera tantos es que ellos, al igual que los conejos, se reproducen con mucha facilidad y en grandes cantidades. Sin embargo, debido a que no eran tratados de la manera adecuada quedaron sólo cuatro; estos empezaron a reproducirse de nuevo y actualmente hay siete curíes.
